La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente Donald Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento, una medida que buscaba negar la ciudadanía estadounidense a ciertos niños nacidos en territorio estadounidense si sus padres no eran ciudadanos o residentes permanentes legales.
La decisión, emitida por una mayoría de 6-3, representa un fuerte revés para una de las principales políticas migratorias del presidente. El tribunal sostuvo que la orden ejecutiva violaba la Enmienda 14 de la Constitución, la cual establece que toda persona nacida o naturalizada en Estados Unidos, y sujeta a su jurisdicción, es ciudadana estadounidense.
El fallo también reafirma el precedente establecido en 1898 en el caso United States v. Wong Kim Ark, que ha sido interpretado durante más de un siglo como una protección amplia de la ciudadanía por nacimiento. La orden de Trump había sido bloqueada previamente por tribunales inferiores y nunca llegó a entrar plenamente en vigor.
Organizaciones de derechos civiles y fiscales generales estatales argumentaron que el presidente no tenía autoridad para modificar por orden ejecutiva una garantía constitucional. Con esta decisión, la Corte deja claro que cualquier cambio a la ciudadanía por nacimiento requeriría un proceso constitucional, no una acción unilateral del Poder Ejecutivo.
