Una reciente decisión de una corte federal representa un alivio importante para miles de inmigrantes cuyos casos habían sido congelados debido a su país de origen.
El 5 de junio de 2026, un juez federal en Rhode Island determinó que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) no puede suspender ni retrasar casos migratorios únicamente por la nacionalidad del solicitante.
¿Qué estaba ocurriendo?
USCIS implementó pausas en la adjudicación que impedían decisiones finales en muchos casos.
Los trámites afectados incluían:
- Solicitudes de asilo
- Permisos de trabajo (EAD)
- Ajuste de estatus
- Naturalización
- Otros beneficios migratorios
Muchos solicitantes enfrentaron retrasos indefinidos.
¿Qué decidió la corte?
La corte concluyó que USCIS no tenía autoridad legal, actuó arbitrariamente y basó sus decisiones en la nacionalidad. La política fue anulada.
¿Qué significa esto?
Los casos podrían reanudarse y avanzar nuevamente. Sin embargo, no garantiza aprobaciones; cada caso será evaluado individualmente.
¿Qué sigue?
El gobierno podría apelar, pero por ahora es un avance hacia un sistema más justo.
